30 de marzo de 2021

SANTO RÉGIMEN, VERSIÓN SINDICAL


 

En la Sanlúcar del Santo Régimen, una sentencia judicial por la cual se obliga a una empresa municipal local a reconocer la antigüedad a una trabajadora y la asombrosa reacción que han tenido los dos sindicatos dominantes en su comité de empresa, ha puesto de manifiesto, cuanto menos, el anómalo funcionamiento de dicha empresa.

La citada sentencia ha demostrado la inoperancia de esos sindicatos que controlan el comité de empresa y su sumisión al equipo de gobierno o más bien al socio mayoritario del mismo, porque el otro pinta poco. Ambos sindicatos, en vez de exigir a la dirección de la empresa que hagan extensible la sentencia a todos los trabajadores y trabajadoras que puedan estar afectados, han arremetido contra la trabajadora que ha luchado en defensa de sus derechos, y contra otra organización sindical que ha defendido a la trabajadora.

En su sin sentido, en un comunicado, representantes de esos seudo sindicatos afirman que la trabajadora ha actuado de mala fe al acudir a los tribunales en defensa de sus derechos. Para estos seudo sindicatos, acudir a los tribunales de justicia como último recurso para que le reconozcan, no un privilegio, sino un derecho es actuar de mala fe. Han debido olvidar, si alguna vez lo supieron, esa máxima sindical que dice que los derechos no se negocian, se exigen. Solo el clientelismo y disfrutar de determinados privilegios pueden explicar su actitud.

Defender, como lo hacen, a un siniestro personaje que tiene sentencias firmes, nada más y nada menos, por delitos contra los derechos fundamentales de los trabajadores, ya lo dice todo sobre el sindicalismo que defienden estos seudo sindicatos.

Son los mismos seudo sindicatos que justifican una impensable desigualdad de género en los contratos y salarios. Dicen no querer que la política se inmiscuya en su labor, pero se comportan como correa de transmisión haciendo suyas las críticas del equipo de gobierno contra la oposición política. De ahí que arremetan también contra aquellos consejeros del Consejo de Administración que en cumplimiento de su obligación (que no son todos) han denunciado el atropello que ahora la justicia ha resuelto y por exigir que la sentencia se aplique a todo trabajador en la misma situación, así como, que las dependencias no sean utilizadas para otros menesteres que los propios de la empresa.

Se trata de una empresa municipal a la que desde la corporación local se deja funcionar a modo de un chiringuito en todos los sentidos, mientras que el clientelismo campante en ella no deje de beneficiar a los socios de gobierno en la medida que hayan pactado el reparto del botín. Las amenazas, las represalias y la postergación es la praxis general para quienes osen poner en duda sus prerrogativas y decisiones y esos dos seudo sindicatos no solamente lo consienten, sino que lo fomentan.

En esta ciudad desde la corporación local se logra que algunas personas, colectivos, asociaciones, empresas e instituciones se comporten de manera anómala, aunque se pretenda ver que los anómalos son los que criticamos escandalizados ese nauseabundo y maloliente Santo Régimen, en este caso, en su versión sindical.


Puño en Alto


29 de marzo de 2021

EN LA MONARQUÍA NO SOLO EL EMÉRITO HUELE MAL

 

Viñeta de CALAMIDADES EN SU TINTA


No sabemos si ha sido el ruido mediático que está originando la convocatoria de elecciones en la Comunidad de Madrid, el goteo de deserciones en Cs, la frustrada moción de censura en Murcia o ha sido todo ello una excusa para que la interpelación del portavoz de ERC, Gabriel Rufián, en la comisión parlamentaria sobre la Operación Kitchen, al funcionario policial, Miguel Ángel Bayo que se encargaba de pagar con dinero procedente de los fondos reservados, haya pasado absolutamente desapercibida.


Rufián en su turno de preguntas, con su estilo directo y sin abalorios circundantes preguntó al susodicho si sabía quién era la doctora Pinto, lo que Este admitió. Por si acaso, Rufián de manera sucinta le recordó que era una doctora que, tras ser acosada, sufrió dos apuñalamientos. En la segunda vez, el agresor mientras la apuñalaba al parecer le susurró al oído: “López Madrid quiere que cierres la boca”. Para quien no lo sepa, López Madrid, además de yerno del constructor Villar Mir, es íntimo amigo del rey Felipe VI y compi yogui de la reina Letizia.


La doctora agredida manifestó en dependencia policiales haber reconocido como agresor al ex comisario Villarejo, sin embargo, el ex comisario, ahora en prisión por otros asuntos, se libró de participar en una rueda de reconocimiento gracias a sendos informes firmados por Bayo. Por eso, Rufián le preguntó por qué había firmado los dos informes que libraba a Villarejo de la rueda de reconocimiento, a lo que balbuceante no supo dar una respuesta convincente ni coherente, más allá de que trataba de una vicisitud funcionarial normal. 


Tras el escándalo mediático del supuesto acoso que sufrió la doctora Pinto por López Madrid, y el uso ilegal de las tarjetas black, se hizo público unos mensajes que los reyes le enviaron. La circunspecta, altiva y distante reina le decía: “te escribí cuando salió el artículo de lo las tarjetas en la mierda de LOC y ya sabes lo que pienso, Javier. Sabemos quién eres, sabes quienes somos. Nos conocemos, nos queremos, nos respetamos, lo demás, merde. Un beso, compi yogui”. El rey, por su parte, le daba ánimo y quedaba con él para comer. Eso a un tipo acusado de acoso, viéndose en cierto modo involucrado en un apuñalamiento que aún está por resolver judicialmente, condenado a seis meses por el uso de las tarjetas black, así como, en un caso de corrupción también por resolver por el que se le pide seis años y medio por delitos de cohecho, falsedad documental y tráfico de influencia en el marco legal de una presunta comisión ilegal relacionada con la adjudicación del tren de Móstoles a Navalcarnero. Con estas amistades y estos comportamientos no sorprende nada de lo que ocurre en el seno de la familia real. 


Lo medios de comunicación que en su día taparon las andanzas del rey emérito huido, ahora con otros ropajes, pero con las mismas motivaciones e intenciones, siguen tapando las vergüenzas de la monarquía y sus amistades peligrosas. Esperemos que no tengamos que esperar 40 años para conocer algunas andanzas reprochables más actuales, si no antes un necesario nuevo proceso constituyente enseñe el camino de salida a esta monarquía maloliente, declarando la III República, no sin antes que actores y cómplices asuman sus responsabilidades. 


 


Puño en Alto

24 de marzo de 2021

ASÍ NO, COMPAÑEROS

Después de dividirse en tres partes, la derecha política ha entendido que permanecer separada no garantiza gobernar y ha emprendido una especie de reunificación de la peor manera posible, a las bravas, esto es, con métodos pocos ortodoxos, cuando no corruptos, como supone el llamamiento meridiano al transfuguismo hacia el PP a los militantes y cargos de Cs, así como, dando alas a los fascistas al ver que pueden llegar a gobernar sí o sí, en este caso en la Comunidad de Madrid.

Paradójicamente es el PSOE, quién en su intento de pretender reforzar a Cs, para un futuro compañero de gobierno en detrimento de UP, ha favorecido que Cs entre en descomposición, favoreciendo de esta manera a una reunificación de facto de la derecha.

Mientras la división de la derecha tiene los días contados, que serán los días que tarde Cs de Inés Arrimadas en descomponerse definitivamente, en la izquierda política nada nos hace pensar que reflexionen en cuanto a su división, ya que continúan con sus purismos ideológicos, con los afanes de protagonismo de sus dirigentes, sus cuitas personales pendientes, etc. Les pasará como a las liebres que discuten sin son galgos o podencos.

Ciertamente, la decisión de Pablo Iglesias, valiente y arriesgada, de abandonar su improductiva vicepresidencia del gobierno para encabezar un frente progresista contra la derecha trumpista en Madrid no ha sido de la mejor manera posible. De ser sincera la propuesta, cosa que no se pone en duda, una iniciativa de este calado no puede hacerse llegar a los potenciales socios a través de los medios de comunicación, máxime cuando aún están abiertas, como así reconoce el propio Iglesias, las heridas de las causas de la separación. Esta importante iniciativa que, conllevada una expresa unificación de la izquierda, aunque en lo electoral, debería haber venido con una cocina y comunicación previa a los grupos afectados para evitar susceptibilidades y no crear un sentimiento de frustración en el electorado de izquierdas que pueda ocasionar una nueva desafección en su electorado potencial. Si bien, el anuncio de Iglesias de competir en Madrid va a polarizar más aún el voto, también no es menos cierto, que había que animar a su electorado algo alicaído últimamente.

De la misma manera, el no dado a una lista conjunta por la portavoz de Más Madrid, tampoco ha sido de lo más elegante y prometedor de futuro entendimiento, al hacerlo metiendo todos los dedos posibles en los ojos del líder de la formación morada que no augura viabilidad de acuerdo si se diera el caso. En esta misma línea, hay que reseñar la postura de la líder de Anticapitalista de Andalucía, que ha aprovechado de la forma más cainita posible la circunstancia para tener algo de cancha mediática, al intentar pasar factura al todavía vicepresidente de su paso al grupo de no adscrito en el Parlamento andaluz por haber sido considerada tránsfuga junto a un grupo de parlamentarios anticapitalistas antes en Podemos.

Los unos y los otros dicen sentirse muy preocupados de que la extrema derecha pueda llegar a gobernar de la mano del PP de Ayuso en Madrid y de las consecuencias que pueda tener para el resto del país. Sin embargo, al parecer, no es suficiente para que aparquen sus diferencias y emprendan la senda de la unión que pueda evitar que la extrema derecha nominativa y la extrema derecha por vocación gobiernen la comunidad autónoma madrileña.

Todos esperamos que el sentido común, aunque a menudo sea el menos común de los sentidos, prevalezca y, en su defecto, surta efecto aquello de que no hay nada que una más que tener un enemigo común, y que los purismos ideológicos, los afanes de protagonismo y las cuitas personales pendientes en la izquierda impidan hacer frente de forma conjunta a ese poderoso enemigo común que nos traerá una impensable involución democrática.


 

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23 de marzo de 2021

TRÁNSFUGAS, TRÁNSFUGAS, TRÁNSFUGAS

 


Ni propios ni extraños pueden poner en duda la anormalidad democrática en nuestro país, si el secretario general de un partido llamado de gobierno como es el PP se vanagloria de fomentar el transfuguismo en Cs y lo pretende blanquear calificándolo como acto de dignidad. Dignidad porque se han ido al PP, si se hubiesen ido a cualquier otro partido seria una ignominia.

Un partido tan acostumbrado a la corrupción en todas sus variantes, como el PP, es muy normal que no entienda como tal al transfuguismo, sobre todo, si es beneficiario de ello. Por otra parte, un partido como Cs, que se auto calificaba como regenerador de la política, sorprende que tuviera en su seno tantos cargos institucionales dispuestos a demostrar que están en política por lo que están y que lo de regenerar la política, mejor dejarlo para otros.

En el transfuguismo como en todo acto de corrupción hay corruptos y corruptores. Corruptos son los tránsfugas y los corruptores son los que alientan, fomentan o inducen por los medios que sean, beneficiándose de ello. La única víctima en el transfuguismo es la democracia, la voluntad popular, porque pervierte los resultados electorales.

Las motivaciones, confesables o no, para abandonar un partido para integrarse en otro sin renunciar a su cargo institucional, no puede ni debe servir para justificar dicho acto de corrupción.

En los casos de transfuguismo (Podemos y Vox) en el Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda, no sabemos quienes pueden ser los inductores, si es que los hay, pero indudablemente si conocemos quienes se están beneficiando. Por una parte, esos partidos de nuevo cuño donde han recalados los citados tránsfugas que sin haber concurridos a las anteriores elecciones municipales de 2019 ahora disponen de representación en el pleno municipal, con todo lo que ello conlleva. Por otra parte, se beneficia el gobierno local (PSOE-Cs), que viendo como a su izquierda y a su derecha las opciones políticas se dividen dándoles mas opciones de seguir en las poltronas y de ahí que sigan consintiendo y manteniendo el estatus (medios económicos) de ambos concejales tránsfugas sin exigirles su obligado paso al grupo de los No Adscritos en cumplimiento del Pacto Nacional contra el Transfuguismo. Y si ello fuera poco, consensuan los presupuestos municipales con ellos para darles más cancha aún.

Cs de Inés Arrimadas se lamenta y queja amargamente de que el PP compre a su cargos electos y Cs de Javier Porrúa, cuida y alimenta los casos de transfuguismo en Sanlúcar. PSOE y Cs no serán inductores de ambos casos de transfuguismo, pero alimentarlos y cuidarlos si que lo están haciendo.

Para colmo del despropósito y la desfachatez, el concejal megáfono tránsfuga de Podemos muy circunspecto va diciendo en las redes sociales que no entiende, con lo que esta cayendo y sus consecuencias, que los políticos se dediquen al quítate tú para ponerme yo. Pues que se lo diga a su lideresa anticapitalista (también tránsfuga), Teresa Rodríguez, que ha participado del mismo circo. En cuanto a lo de trabajar, mejor que se aplique el cuento, porque si antes su aportación fue escasa, desde que dejó Podemos sin renunciar a su acta de concejal, nada ha hecho y nada ha propuesto más allá de los consabidos y manidos eslóganes megáfono en ristre.

Ya ven, tránsfugas en la extrema derecha, tránsfugas en el extremo centro y tránsfugas en los puros purísimos en la izquierda; esta corrupción no es condición humana, solo condición personal de cada cual.

 

 

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17 de marzo de 2021

MARÍN AL REDIL, POR AHORA

 


Ahora sí, ahora todo parece indicar que el chico de los recados de la Junta de Andalucía, Juan Marín, también conocido como “El Torrijas”, va a ser incluido en el núcleo duro de lo que queda de Cs de Inés Arrimadas, después del desastre de las mociones de censuras murcianas, de las elecciones anticipadas de Madrid y de la OPA hostil que el PP ha desatado contra la formación naranja.

Que Marín acepte ahora, demuestra el poco o el escaso respeto que se tiene a sí mismo. Es algo que ha caracterizado a este personaje desde su inicio en la escena pública y continuó durante sus años de concejal en el ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda de cogobierno con el PSOE de Irene García y Víctor Mora.

Esta supuesta deferencia de Arrimadas con Marín dista muy mucho de un reconocimiento a su labor política dentro de Cs, todo lo contrario. El Torrijas, no ha sido, y a buen seguro, no sigue siendo, santo de devoción de la catalana, como tampoco lo fue de Rivera al considerarlo poco fiable. Hay que recordar que Marín ha recibido no pocas desautorizaciones por ambos mandatarios naranjas, la última de manera inmisericorde por parte de Arrimadas, cuando el sanluqueño manifestó públicamente que no descartaba una candidatura única PP-Cs para las próximas elecciones autonómicas andaluzas.

La decisión de Arrimadas hay que enmarcarla en la desconfianza y para tenerlo atado en corto, no por díscolo, sino más bien, porque conoce que Marín, con tal de seguir viviendo de la política es capaz de pactar con quien sea y al precio de quien sea. Ya lo hizo en su pasado como munícipe, lo volvió a hacer con Susana Díaz y lo sigue haciendo con Moreno Bonilla.

El miedo que atenaza a Marín es que en unas circunstanciales elecciones andaluzas quede relegado a la irrelevancia al ser sobrepasado por Vox y de ahí que en su día propusiera lo de la candidatura única PP-Cs, porque es la mejor forma de garantizar tener silla en el consejo gobierno andaluz. Una de sus máximas es que con las cosas de comer no se juega.

Cuando desde el PP han manifestado tener las puertas abiertas a los militantes y cargos de Cs, sabían lo que estaban diciendo y por qué lo decían. Una propuesta de aliento al transfuguismo de este calibre no se hace si no se tiene la certeza que caerá en terreno abonado. Todo hace pensar que habrá un reguero continuo de deserciones en el seno de Cs. El otrora partido que se autoproclamaba de regeneración de la política, está quedando del partido de todo por la pasta. ¿Dónde estará situado el nivel ético y moral de compromiso de los militantes y cargos de Cs, si un personaje como Cantó resulta hasta coherente?

Después de la foto de Colón y el fracaso de Rivera, la upeydización de Cs era la historia de una muerte anunciada y las desnortadas decisiones a la desesperada de Inés Arrimadas tras el batacazo electoral en Catalunya, no ha hecho más que precipitarla. El llamamiento del PP al transfuguismo, siendo uno de los firmantes del acuerdo antitransfuguismo, solo se puede hacer desde un partido que aún entiende la corrupción política como modus vivendi, hacia otro partido donde hay potenciales tránsfugas capaces de corromperse y Marín por su trayectoria tiene todas las papeletas cuando menos de parecerlo (ha pasado por cuatro partidos y otros que no le dejaron entrar) y de ahí la decisión de Arrimadas de incluirlo, junto a otros, en su nuevo redil exclusivo de tomas de decisiones, no por su valiosas aportaciones, sino para controlarlo de cerca.

 

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15 de marzo de 2021

UN DUDOSO NEGACIONISMO

 


En comportamiento humano se entiende por negacionismo como la conducta exhibida por quienes eligen negar la realidad para evadir una verdad incómoda, empíricamente verificable. El negacionismo en sus variadas formas tiene en común el rechazo a la arrolladora evidencia y a la búsqueda de controversia en un intento de negar que exista un consenso.

Hay diversas motivaciones y causas para el negacionismo, incluyendo creencias religiosas y egoísmo o, incluso, como mecanismo psicológico de defensa contra ideas perturbadoras, sin descartarlo como técnica para reprimir puntos de vistas minoritarios.

Sirva lo anterior expuesto como sucinto preámbulo nada docto, para tratar un caso de negacionismo que sorprende por quien lo dice y mantiene y, por ello, conviene indagar por las posibles motivaciones de por qué lo dice y mantiene, así como sus posibles consecuencias.

No hay semana que no se den noticias sobre operaciones policiales contra esa actividad delictiva, con detenciones o se incauten alijos, o no se desmantelen plantaciones ilegales o no se encuentren narcolanchas varadas en las playas de la ciudad, etc. Conocidos son los lugares e incluso barriadas en la que no menos conocidos clanes familiares se dedican desde décadas a esa actividad delictiva. Una actividad que como es sabido por todos va horadando la convivencia y condicionando la vida de la gente en lo económico y en lo social.

Cuando se dan estas circunstancias, nadie entiende que el alcalde de la ciudad, a diferencia que otros alcaldes de otras conocidas localidades donde el tráfico de estupefacientes es ya una lacra social, siga negando la mayor sobre la existencia del narcotráfico como problema en la ciudad.

Dado el cada vez más evidente narcotráfico y sus consecuencias sociales y económicas en la ciudad, hasta el punto peligroso de casi no retorno de la socialización, sorprende su particular negacionismo rondando la irresponsabilidad.

En modo alguno, su negacionismo debe responder a la evasión o a un mecanismo de defensa de una realidad perturbadora, ya que conocida es su insensibilidad social, de la que hace gala. Tampoco debe responder a un intento de reprimir puntos de vistas minoritarios o de evitar un consenso, ya que este, aunque tácito, existe y no de manera minoritaria en la opinión pública de la localidad. De la misma manera, que no se puede encontrar la respuesta a esa actitud en una idea de salvaguardar la imagen de la ciudad, porque esta muestra un aspecto de abandono en todos los sentidos. Entonces, a qué se puede deber su negativa. El runrún sobre su inapropiado proceder crece y como cantaría el poeta, la respuesta, amigo mío, ya está soplando en el viento, 

El alcalde debe saber que su intento irresponsable de huir de una verdad que no le interesa reconocer, por las razones que sean, está originando incertidumbre, a la vez, que discapacitando a la sociedad ante esa lacra delictiva que condiciona la convivencia, llegando incluso a contaminar las propias instituciones. 

CUANDO SE LLEGUE A ESE PUNTO DE CASI SIN RETORNO DE LA SOCIALIZACIÓN DEL PROBLEMA VENDRÁN LOS LAMENTOS Y LOS RASGAMIENTOS DE VESTIDURAS Y LOS CONSABIDOS SALVADORES DE PATRIAS.


Puño en Alto


9 de marzo de 2021

NO MÁS “CAMPECHANOS” NI “PREPARAOS”, SOLO REPÚBLICA

 


Los contertulios paniaguados y serviles a la causa han salido en tromba queriendo hacernos ver que la incomprensible vacunación de la infantas y hermanas del rey durante su visita al rey emérito huido en Abu Dabi, se trata de una cuestión que hay que enmarcarla en el ámbito estrictamente privado de ambas, desmarcando al actual monarca de este reprobable proceder, algo que no se sustenta de ninguna manera.

Vamos a ver, más allá de lo inmoral, poco ético e insolidario de sus conductas, hay que tener en cuenta que se trata de la tercera y la sexta en la línea de sucesión y mientras ostenten esa condición ninguno de sus actos pueden ni deben enmarcarse en ningún estricto ámbito privado, máxime cuando el viajecito de marras para ver a su progenitor, con vacunación anti COVID incluida, nos ha costado más de 33.000 euros a los sufridos contribuyentes españoles.

Sean consideradas nominalmente miembros de la Casa Real o no, sean familia del rey o no, lo cierto es que llevan en sus currículums suficientes casos como para que Felipe VI haga lo que tenga que hacer para que renuncien a la línea de sucesión, de lo contrario el comunicado de la Casa Real, desmarcándose del reprobable proceder de las infantas queda en papel mojado, de la misma manera, que quedó en aguas de borrajas, la decisión del actual monarca de renunciar a la herencia de su padre tras conocerse que era beneficiario de una suculenta cuenta bancaria de una fundación. Hecho que sabía, al menos desde hacía un año y no hizo nada al respecto hasta que trascendió a la opinión pública, gracias a determinados medios de comunicación.

Hay que recordar que los hijos de la tercera en la línea de sucesión, ya vacunada, a su vez, cuarto y quinto en esa misma línea, se vieron inmersos de alguna manera en la utilización de la llamadas tarjetas black real, además de llevar una vida muy desahogada, ampliamente conocida en determinados ámbitos de la capital. Igualmente, la otra vacunada, sexta en la sucesión, se salvó in extremis de pisar la cárcel junto a su marido por graves delitos, gracias a un imaginativo informe de la Agencia Tributaria, hecho por los cuales ni una ni el otro han admitido ni han pedido perdón a los españoles.

Con este currículum, desde la duda, cabe preguntarse si las infantas y hermanas del rey fueron a ver a su padre y de paso se vacunaron o fueron a vacunarse con la excusa de ver a su padre.


Da miedo pensar que, si por mor del diablo, las infantas vacunadas, siendo tercera y sexta, respectivamente, en la línea de sucesión o cualquier de los vástagos de la primera tienen que ser proclamados reina o rey de España y, por ende, Jefe del Estado.

Por otra parte, la numantina y rocambolesca defensa que han hecho determinados partidos de la derecha política del proceder de las infantas, flaco favor le ha hecho al rey, sobre todo si han tenido que recurrir a argumentos peregrinos, cuando no estrambóticos, como que no han quitado ninguna vacuna a nadie ni se han saltado ningún turno de vacunación, además del consabido ámbito privado.

Más allá de lo caduca, arcaica, anacrónica y antidemocrática de la institución, la monarquía hace aguas y si el dictador impuso al “campechano” y este al “preparao”, se hace más necesario, aunque sea por mera cuestión de higiene, que un nuevo proceso constituyente en forma de república, impida que aquel dé paso a nadie más y no tengamos que seguir lamentando los comportamientos de quienes no quieren o no saben devolver con algo de ejemplaridad la vida regalada que tienen por el mero hecho de haber nacido en el seno de la familia en la que han nacido.



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6 de marzo de 2021

UN IMPRESENTABLE VODEVIL TRAGICÓMICO


  Corre por las redes sociales, ante el asombro y el espanto de propios y extraños, un vídeo de un corte del último pleno municipal de esa ciudad de la Costa Noroeste abandonada a su suerte, en el que hubo un incidente entre el alcalde y la secretaria general del consistorio. Ambos en plan vodevil de medio pelo con un surrealista diálogo de besugos se culpaban mutuamente de que el orden del día del pleno no era correcto. Uno llegó a insinuar que la otra no se enteraba de nada y la otra muy indignada exigía respeto a su profesionalidad, acusando al otro de incumplir los plazos para la confección del citado orden del día. Según cuentan, la tensión entre ambos personajes estuvo presente a lo largo de todo el pleno, con puyas veladas del alcalde contra la secretaria general.
Una tragicómica situación que refleja de manera inequívoca la falta de respeto que unos y otros sienten por esta institución municipal, sede de lo que tendría que ser la soberanía popular local y que la están convirtiendo, unos por acción y otros por omisión, en la cámara de los horrores, cuando no, en el camarote de los hermanos Marx. 

Que el alcalde de esta ciudad no da la talla como tal, y no me refiero a la mera cuestión física, es una obviedad para los vecinos y vecinas que sin vendas subjetivas de la índole que sean en los ojos le impidan reconocerlo. Sus gracietas y salidas de tonos chabacanos son propias de un mal payaso que de lo que tendría que ser la máxima autoridad local. Su evidente mediocridad y sus limitaciones son tan manifiestas que le lleva a rodearse a su vez de pancistas, para que su figura destaque ante tanta insuficiencia.   

A su vez, la secretaria general, personaje más propio de Berlanga o, más bien, de la película Amanece Que No Es Poco de José Luis Cuerda, desde el día siguiente a su toma de posesión, con sus formas folclóricas de actuar, lleva permitiendo toda clase de desafueros en el Ayuntamiento y ahora cuando ha perdido todo crédito profesional ha pretendido dar un golpe en la mesa exigiendo un respeto en lo personal, que no para la institución municipal.

Ya ven un alcalde que gusta del chabacanismo y una surrealista secretaria general conforman un tándem inequívoco y propio de las películas mudas de Charlot y que día sí y día también hacen que los ciudadanos, de esa ciudad de la Costa Noroeste abandonada a su suerte, sientan una mezcla entre vergüenza ajena e indignación que les atenaza las ganas de pasearlos a gorrazos por las calles de la ciudad hasta llevarlos a ese lugar desde el que nunca debieron salir.



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4 de marzo de 2021

ESPAÑA, UNA DEMOCRACIA DE CARTÓN PIEDRA

 

Imagen del artículo en La Libertaria Información

 En su día al ministro de Comercio, Alberto Garzón, por decir la obviedad de que en España el turismo es una industria de escaso valor añadido y donde abunda la precariedad laboral, recibió palos por todos los lados. El vicepresidente, Pablo Iglesias, le han dicho de todo menos bonito por decir otra obviedad, referida en esta ocasión a que en España hay anormalidad democrática. Al parecer, decir obviedades es un ejercicio de alto riesgo.

Sin embargo, cabe preguntarse ¿qué es si no, una anormalidad democrática que el pueblo español no haya podido ser consultado expresamente sobre la forma de estado, máxime cuando el anterior monarca, ahora huido, llegó a la jefatura del estado por imposición de un dictador?

De la misma manera que supone una anormalidad democrática que a ese rey emérito huido del país para poner distancia con la justicia, se le haga un homenaje por lo que supuestamente y aún no demostrado del todo, hizo hace cuarenta años para preservar esta alicaída democracia, que ha servido para blanquear su comportamiento presuntamente delictivo. Homenaje dirigido y orquestado por su propio hijo que a su vez ha heredado la jefatura del estado de su padre. En Francia, a un expresidente de la república se le investiga, juzga y condena, en España, a un exjefe del estado por delitos similares se le permite que huya y se le homenajea.

La existencia todavía de decenas de miles de represaliados por la guerra civil enterrados en cunetas y fosas comunes dice muy poco a favor de la calidad y consistencia de nuestra democracia, así como, de torturadores de la dictadura condecorados.

Anormalidad democrática es que la Justicia no sea igual, ni funcione de la misma manera para todos y que en muchos casos parezca más un cachondeo que otra cosa; que la libertad de expresión esté más perseguida y penada comparativamente que los casos de corrupción; que la educación y la sanidad estén cada vez más en manos privadas con un evidente deterioro de la educación y sanidad públicas; que la riqueza del país en todas sus expresiones no esté sujeta al interés general, siendo los casos más palpables, el de las energéticas en manos de multinacionales cuyos intereses comerciales distan mucho del referido interés general; que los medios de comunicación, pilar básico en una democracia, sean de propiedad de los bancos y multinacionales.

Anormalidad democrática es que en un país en el que debe regir la aconfesionalidad y laicismo en las Administraciones Públicas, una determinada y muy subvencionada confesión religiosa, no solo esté presente en dichas administraciones, sino que se sirve a su antojo de ellas, estando amparada desde la propia jefatura del estado.

De la misma manera, puede parecer una anormalidad democrática que quien la denuncia, teniendo la posibilidad y las herramientas políticas y legales para evitar dicha anormalidad no pueda o no se atreva acometer las reformas pertinentes y tan solo se quede en la manifestación de la misma.

Los españoles, en muchos aspectos, a igual que el protagonista de la película “El Show de Truman”, vivimos una democracia de cartón piedra a modo de reality televisivo donde la realidad está controlada y puede ir cambiando según convenga a los intereses de quien dirige el show. 


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3 de marzo de 2021

EL DESCRÉDITO DE UNOS SUPUESTOS HÉROES


 

En su magnífico libro de poemas titulado “El descrédito del Héroe”, Caballero Bonald se pregunta si nadie será capaz de disuadir al que prefiere equivocarse a solas. Esta cita, viene de manera pintiparada para reflejar algo de lo que está ocurriendo en Sanlúcar de Barrameda acerca de los tránsfugas de Vox y Podemos que existen en el Consistorio sanluqueño.

Son dos personajes que por razones distintas han llegado al transfuguismo de sus respectivas formaciones políticas. Uno, muy español y más nacionalista sanluqueño que nadie, quiso pasar por héroe denunciando en sede plenaria que su partido se había convertido en lo más parecido a una mafia donde primaba el aprovechamiento económico de los cargos más que nada y, por ello, se daba de baja del mismo para fundar uno nuevo que actualmente preside, pero eso sí, sin renunciar a su tesoro, el acta de concejal. El otro, izquierdoso donde los haya y nacionalista andaluz de nuevo cuño, un héroe llamado a mantener la lánguida llamita de Podemos en la ciudad tras el sonoro fracaso de la candidatura municipal en 2019 que él mismo encabezaba, sin reconocer su responsabilidad en el batacazo, da la espantada de la formación morada aduciendo que había traicionado la esencia fundacional al convertirse en muleta de sostén del PSOE al aceptar el acuerdo de gobierno de coalición de la nación, integrándose en otra formación política independiente que inicialmente existía como corriente dentro de Podemos. Igualmente, no renuncia a su acta concejal ni con agua hirviendo.

El descrédito de estos supuestos héroes, si alguna vez tuvieron crédito, llega al saberse las verdaderas razones por las cuales han asumido sin sonrojarse la condición de tránsfugas. Razones que nada tienen que ver por la aducidas y si con algo mucho más prosaico como el mantenimiento de las asignaciones económicas municipales y de un funcionario de empleo. Y aumenta su descrédito cuando igualmente se ha sabido que han pasteleado con el principal partido en el gobierno local los presupuestos municipales. Ambos dos van por ahí enarbolando, cada uno a su manera, la bandera de la dignidad e integridad y pretendiendo dar lecciones de honestidad y honradez.

Ya ven, se vuelve a cumplir aquello de que los extremos se tocan y aunque dicen abominarse mutuamente, al menos en Sanlúcar de Barrameda, comparten comportamientos e intereses. Intereses que al parecer, más allá de los crematísticos, son los de dividir y debilitar sus respectivos partidos originales, así como, sus espacios electorales y, por supuesto, ayudar y mantener directa e indirectamente al principal partido en el gobierno local del que, a pesar de manifestar abominar, hasta ahora reciben amparo, no se sabe a cambio de qué.

Por todo lo anteriormente relatado la cita del referido libro de poemas de Caballero Bonald toma más relevancia aún y la respuesta puede estar en que es imposible que alguien entienda algo y rectifique en su proceder si su beneficio, sea cual sea, depende de no convenirle entenderlo.


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