31 de enero de 2021

CONTINUA EL CULEBRÓN

 


Ayudados por la corriente a favor y auge por lo novedoso de aquellos días, consiguieron un importante respaldo en las elecciones municipales de 2015. Fueron tres los concejales conseguidos, tres aspirantes a asaltar los cielos locales y que a la postre no llegaron al segundo piso y eso que había ascensor.

Desde un principio, quisieron marcar distancias, bueno lo que ellos entendían que era marcar distancias, más bien. ¿De qué sirvió? Tan solo para que los sanluqueños pagasen más impuestos municipales, sobre todo un aumento desorbitado en el IBI, sufrieran más recortes en servicios y vieran atónitos como hacían suyos los compromisos populistas del partido en el gobierno.

Se comenta que posteriormente intentaron alguna reciprocidad. Contratitos a la compañera de uno, a la hija de otro, todo en oscuras mesas de camilla que llevó a la renuncia de aquella que terminó posteriormente haciendo campaña para el partido en el gobierno local. Al parecer no fue concedida dicha reciprocidad. Nunca entendieron ni entenderán que Roma no paga a traidores. A lo mejor quien dice que no se calla y, por ello, no se le debe buscar, ahora en un arranque de locuacidad, cuenta que hay de verdad en lo que se chismorrea por doquier. El silencio de quien alardea de decir verdades nunca será una buena opción.

El batacazo en 2019, no fue otra cosa que la consecuencia de estos comportamientos y que aún en su irreflexiva huida hacia adelante, no han sabido, no han podido o no han querido asumir su responsabilidad, señalando a terceros como los culpables de su fracaso, de su lastimosa incoherencia e indigna actitud y forma de proceder.

Esto ya se ha contado con anterioridad, pero sirve para poner en antecedente el nuevo episodio del culebrón en el que se está convirtiendo el caso de uno de los tránsfugas locales que existe en la corporación municipal. Aunque tarde, muy tarde, la reacción de lo que queda del partido abandonado ha llegado y, desde el taxi donde caben, sobrando plazas, han exigido públicamente, aunque de manera muy comedida, al tránsfuga que entregue su acta de concejal.

No se sabe si lo han hecho ya, en todo caso, lo único que le queda a la exigua resistencia es comunicar al Ayuntamiento que dicho concejal ya no pertenece a su formación política, que nada puede ni debe presentar en su nombre y por consiguiente corresponde el paso al grupo de los No Adscritos. De no ser así, el tránsfuga seguirá cobrando la asignación económica municipal y el funcionario/a de empleo que le corresponde seguirá siendo alguien que determine exclusivamente él mismo. Hay quien dice que, llegados a esta situación, ni a una parte ni a la otra les interesa romper amarras, ya que de pasar al grupo de los No Adscritos, ambas partes perderían dichas herramientas, algo que parece estar en el meollo de la confrontación.

El tránsfuga, a través de las redes sociales, ha dado nones de manera muy airada y a la desesperada ha intentado repartir estopa a diestro y siniestro, no solo a sus ex conmilitones, sino además a terceros y al propio medio de comunicación local que se ha hecho eco de la petición. Antes muerto que coherente ha debido pensar, mientras, otro está en la Luna de Valencia plácidamente viendo como el susodicho se come el marrón de la indigna e incoherente forma de actuar.

En su airada reacción, el tránsfuga muy indignado ha recordado lo que el acervo popular dice en estos casos, “se tira un peo y encima se enoja”. No se puede entender que quien hace un ejercicio meridiano y clamoroso de transfuguismo se enfade y moleste cuando se le diga y se le manifieste la contradicción entre lo que dice defender en cuanto a la regeneración de la política y su actuación al respecto. Disculpen, en todo caso, la escatológica referencia comparativa, pero describe muy gráfica y acertadamente la actitud.


Puño en Alto

30 de enero de 2021

FELIPE GONZALEZ O LA VERGÜENZA AJENA DE UN IMPRESENTABLE

 

Imagen del artículo en Nueva Revolución

Aún le debe escocer y mucho que Pablo Iglesias, hoy en el gobierno junto a Pedro Sánchez, le dijera en sede parlamentaria aquello que estaba manchado de cal viva. Y este escozor ha servido para que saliera raudo y veloz diciendo que las manifestaciones de Iglesias, en las que compara a Puigdemont con los exiliados republicanos durante el franquismo, le produce vergüenza ajena. Los mismos exiliados republicanos a los que olvidó desde el minuto uno de su periplo presidencial.

 

La comparación de Iglesias puede entenderse como desafortunada, pero más allá de ello, se hace necesario repasar donde el expresidente pone el límite para empezar a experimentar vergüenza ajena, ya que la propia no la conoce.

No sintió vergüenza ni propia ni ajena cuando dijo aquello de “OTAN de entrada, no”, para después en un vergonzoso referéndum pidió la entrada de España en dicha organización atlántica.

No sintió vergüenza ni propia ni ajena cuando se daba su veraneo presidencial a bordo del buque Azor, aquel que solía utilizar el dictador.

No sintió vergüenza ni propia ni ajena haber perpetrado una reforma laboral retrógrada contra los derechos laborales que abrió la puerta a otras venideras.

No sintió vergüenza ni propia ni ajena que le señalen como la X de los Gal.

No sintió vergüenza ni propia ni ajena al haber permitido por acción u omisión innumerables casos de corrupción durante sus mandatos presidenciales.

No sintió vergüenza ni propia ni ajena cuando desmanteló gran parte de la industria de este país.

No sintió vergüenza ni propia ni ajena cuando privatizaba o desmantelaba las grandes empresas públicas.

No sintió vergüenza ni propia ni ajena haber sido contratado, con sueldo muy generoso, en un consejo de administración de una compañía eléctrica, en la que decía que se aburría mucho mientras el recibo de la luz subía como la espuma.

No sintió vergüenza ni propia ni ajena cuando presuntamente amparó los despropósitos del actual rey emérito.

No sintió vergüenza ni propia ni ajena al pedir un gobierno de concentración PSOE-PP para evitar la constitución de un gobierno progresista.

 

En definitiva, alguien con este impresentable curriculum presidencial no debería sentir más vergüenza que la propia.

Cada año que pasa y cada vez que puede, Felipe González, aquel que la chaqueta de pana solo la utilizaba en los mítines electorales, demuestra que ni es jarrón, ni mucho menos chino, simplemente intenta estorbar desde el resentimiento propio de quien pudo y no supo o no se atrevió y terminó engañando a propios y extraños.

 

Puño en Alto

29 de enero de 2021

ALCALDE NO, CORIFEO SÍ



Una ciudad de la Costa Noroeste gaditana, abandonada a su suerte durante años, tiene un alcalde, supuesto socialista, de circo y pandereta que pretende convertirla a su imagen y semejanza y que sus vecinos vivan o, más bien, malvivan de espaldas a la realidad. Para ello se rodea de una serie de estómagos agradecidos a tiempo parcial e insignes paradigmas de la estulticia humana a tiempo completo. Como cualquier caudillo de medio pelo se muestra más preocupado de su propia imagen que de realizar una gestión adecuada de la ciudad, pretende torpemente convertir cualquier crítica a su gestión en una crítica a su imagen como alcalde y, por ende, a la imagen de la ciudad.

El edil ha pasado del “ande yo caliente……” del que se vanagloriaba al “en el país de los ciegos...” sin solución de continuidad. Entre los ciegos están los que no pueden ver y aquellos que no les interesan ver, ya sea para seguir agradeciendo la colmatación de su insatisfecho apetito o como expresión palmaria de su necedad, que en su conjunto favorecen que el tuerto siga siendo el rey. 

Ha convertido a su partido en un oscuro antro de traiciones y de mediocridad, en herramienta eficaz al servicio de su subsistencia, desde donde se diseña el circo y pandereta que ofrece a la ciudadanía, así como, al Ayto. como el “paga fanta” de la fiesta y sus alegrías.

Para difundir con éxito su circo y pandereta le estorba y molesta la cruda realidad. Niega con insistencia aquello que no le interesa que exista y si, llegado el caso, no puede del todo, resta legitimidad a quien ose hacerle ver esa realidad y a aquellos que persisten en la intención, los criminaliza y persigue endosándoles malévolas intenciones.

Su entramado clientelista está tan consolidado y establecido en su justa dimensión, que no le hace falta ganar las elecciones con mayorías absolutas para seguir en su sillón de alcaldía, ya que siempre encuentra a oportunos coadyuvantes1 que por menos de un plato de lentejas le mantenga en ese sillón desde donde continuar con el circo y pandereta, viviendo bien y haciendo vivir bien a su estrecho coro de arribistas, aduladores y advenedizos encontrándose encantado de reconocerse así mismo tal corifeo2 en la antigua Grecia.  


Puño en Alto

EL PSOE NI FUE, NI ES, NI SERÁ GARANTIA

Imagen del artículo en La Libertaria Información

El supuesto ala neoliberal o menos socialdemócrata, por llamarlo de alguna manera, del PSOE presente en el gobierno del país ha tenido que claudicar, por ahora, en lo que respecta a la reforma laboral y del sistema público de pensiones. Los ministros y ministras de Economía, Hacienda y de Seguridad Social entre otros pretendían dejar intacta la reforma laboral, así como, ampliar los años de cotización para las pensiones.

El acuerdo para el gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos, del que participaba los sindicatos, recogía derogar, al menos, los aspectos más lesivos para los trabajadores de la reforma laboral del PP, y después de tensos dimes y diretes, así se ha comunicado a la Unión Europea y así se va a tramitar, pese a todo. 

Respecto a la reforma del sistema público de pensiones enviada a Bruselas ha desaparecido las pretensiones de aumentar los años de cotización para el cálculo de las pensiones a 35 años, lo que iba a originar una reducción del 6% de las futuras pensiones.

Ambas cuestiones eran parte del acuerdo de gobierno y como tal se ha hecho entender que había que cumplir y así se va a tramitar, salvo sorpresa de última hora.

La importancia de estas cuestiones, no solo está en el fondo y la trascendencia de las mismas y que voces más autorizadas están dando buena cuenta de ellas, en este caso, voy a reflexionar, aunque sea mínimamente, respecto a una derivada política de la misma.

Dado que ninguna voz de la dirección del PSOE federal, ni de las baronías autonómicas, han salido para discrepar de las pretensiones de esa ala neoliberal del gobierno de coalición, quiere decir, que o están de acuerdo o que no se atreven a disentir por la razón que sea. Esto es que, de gobernar el PSOE en solitario, no se derogarían o se harían mínimamente los aspectos más lesivos para los trabajadores de la reforma laboral del PP, y que las pensiones futuras sufrirían una reducción del 6% al aumentarse el periodo del cálculo a 35 años de cotización. Aunque es evidente, no me resisto a señalar que es lo que lo ha hecho posible, pues sin duda la presencia de Unidas Podemos en el gobierno del país, y el apoyo que recibió el acuerdo de coalición por parte de los grupos de izquierdas y progresistas de la cámara baja y de los agentes sociales como los sindicatos.

La clase trabajadora de este país debe reflexionar y ser consciente al respecto, no dejarse llevar por los cantos de sirenas y, más allá, de que los modos, las formas y los aspectos físicos gusten más o menos, identificar quienes son los que más se preocupan y llegado el caso, contra viento y marea, están dispuestos a soportar toda clase de presiones, poniendo en valor la representación que le han otorgado las urnas y en función de ella velar por sus intereses. Ya lo demostró el PSOE con la mayoría absoluta de Zapatero de manera fehaciente con su lamentable reforma laboral que a la postre abrió las puertas a la actual reforma laboral del PP.

El PSOE, por sí solo, no fue, ni es, ni será garantía para llevar a cabo políticas económicas y sociales netamente de izquierdas y necesarias para recuperar derechos perdidos y robados a la clase trabajadora. Si se le puede sustituir mejor, en cualquier caso, se hace necesario dar más peso y mayor representación a quienes de manera inequívoca están dispuestos a llevar a cabo reformas estructurales que garanticen los derechos a la mayoría social y a los más desprotegidos.

No hay otra y los hechos así lo corroboran.


Puño en Alto

24 de enero de 2021

FRACASO MAYÚSCULO








Hace un mes, concretamente el pasado 28 de diciembre, decíamos bajo el epígrafe de “Última Hora” que uno de los dos concejales tránsfugas que hay en el Consistorio de Sanlúcar de Barrameda iba en breve a renunciar a su acta de concejal y devolver las asignaciones cobradas irregularmente, además de pedir perdón a los sanluqueños, y más concretamente a quienes depositaron su confianza en él depositando la papeleta del partido cuya lista electoral encabezaba y recientemente han abandonado. 

La fecha elegida, el día de los santos inocentes, no fue casual ni mucho menos. 

Aunque, lógicamente, se pudo entender como una inocentada, no era la intención de hacer chanza de un hecho a todas luces repudiable, el objetivo no era otro que despertar o remover conciencias a los propios protagonistas, a los pocos que aún les rodean y a los que aún de forma timorata y acomplejada, en el mejor de los casos, lo están permitiendo por su inacción

El fracaso de la intentona ha sido mayúsculo en todas las vertientes y no duelen prendas reconocerlo sin más. Mayor fracaso hubiese sido no intentarlo. Los dos tránsfugas tristemente protagonistas, siguen con sus actas de concejal intactas y, al parecer nada ni nadie, salvo sorpresa inesperada va impedir que sigan en sus treces de colaborar en debilitar la democracia pervirtiendo los resultados electorales. Para dar impulso a los nuevos chiringuitos políticos en la localidad necesitan medios económicos y el altavoz que le da ser concejal. 
Y en eso están, además de favorecer en el presente y en el futuro al gobierno local, conformado por PSOE y Cs, al que atribuyen todos los males de la ciudad, que es el único que gana con más división a su derecha e izquierda. 

De los que aún jalean y aplauden a ambos tránsfugas poco hay que decirles, más allá de que ningún proyecto político sano ni decente puede salir de las manos de dos personas que utilizan los resortes que le ofrece la democracia y las leyes para pervertir un resultado electoral, base de toda democracia que se precie. 

Si manchados están los protagonistas, manchados están los que se benefician directamente de sus lamentables actitudes y machados estarán los que los animan y apoyan, sean pocos o muchos, más bien lo primero. Del mismo modo, no termina de entenderse la actitud temerosa y retraída de quienes han sido abandonados y perjudicados, que siguen sin señalar de forma meridiana a los tránsfugas traidores, lo que está suscitando no pocas conjeturas, ninguna de ellas buena. 

En cualquier caso, desde esta humilde tribuna no cejaremos en denunciar públicamente a estos personajes hasta verlos lejos de la loable representación popular, a los que los apuntalan y a los que por acción u omisión se lo están permitiendo.

Puño en Alto

22 de enero de 2021

SI NO HAY NADA QUE OCULTAR, POR QUÉ NO INVESTIGAR


 
Que el PSOE se haya aliado con la derecha y con los ultras redentores del tendido patrio no debe ser una sorpresa y tan solo significa que esa alma republicana que dice tener es tan solo una pose, un postureo. Vamos que es algo muy parecido a la chaqueta de pana con la que aparecía Felipe González tan solo en los mítines, para después veranear a bordo del buque Azor.

No es extraño que dos partidos que han estado carcomidos por corrupción sabida y por conocer no permitan que se investigase nada respecto a las presuntas andanzas corruptas y escándalos económicos del todavía rey emérito. El tercero en liza, es ese otro partido que parece aspirar a estar cuanto antes a ese mismo nivel, dada la poca catadura ética y moral de sus dirigentes.

Este hecho que algunos interpretan como un servicio patrio más a la monarquía y en concreto al actual rey, sin embargo, flaco favor le hacen ya que las verdaderas causas de esta insólita decisión están siendo objeto de toda clase de conjeturas, dimes y diretes. La más extendida es que el conocimiento de las corruptelas del emérito era conocido ampliamente por la Casa Real y que los miembros que se han beneficiado de ellas van más allá de la emérita y un par de nietos, llegando incluso presuntamente a los propios pies del actual monarca. Impedir la investigación parlamentaria no hace más que aumentar esta idea y dar el traste con la anunciada transparencia.

El error político del veto parlamentario perpetrado por PSOE, PP y Vox tiene dos derivadas que no me resisto a reseñar, aunque sea de manera somera.
Se podría pensar que los actores intelectuales del veto no confían en el resultado de la investigación parlamentaria y sopesan el desgaste que supondría para la monarquía y si confían en el resultado de un supuesto proceso judicial en el Tribunal Supremo de llegarse a abrir un proceso al emérito. Nada extraño conociendo la composición y quienes han puesto a esos miembros en dicho tribunal. Una de las razones dadas para el veto es que el asunto está judicializado, cayendo en una fragante contradicción e incoherencia, porque a la vez se jactan de decir que en nuestro país todavía no hay ninguna causa abierta contra el rey huido, al que le atribuyen el principio de la presunción de inocencia. Principio, que el actual monarca no tuvo en cuenta con su padre cuando le retiró la asignación económica y al renunciar de forma simbólica a su herencia, hecho que no han hecho ni harán sus hermanas, las infantas Elena y Cristina.
Por otra parte, este veto deja en aguas de borrajas lo dicho por Felipe VI en el discurso de Navidad. Ya saben aquellos de que los principios éticos y morales que los ciudadanos reclaman obligan a todos sin excepciones y que están por encima de cualquier consideración, de la naturaleza que sea, incluso de las personales o familiares, en una supuesta referencia muy velada y timorata a las corruptelas de su padre. Deja igualmente en papel mojado esa transparencia, porque podría muy bien haberse dirigido a los partidos componentes de la Mesa del Congreso pidiendo o exigiendo que en aras de esa transparencia faciliten la comisión parlamentaria de investigación sobre el uso de las tarjetas black y cuantas sean necesarias sobre el rey emérito y al parecer no ha sido así. Por lo que tampoco ha de extrañar que haya quien lo pueda interpretar como que algo hay que no quiere que se sepa o algo hay que es mejor ocultar.

Por tanto, con el veto a la investigación parlamentaria, a la que los letrados de la cámara baja dieron su beneplácito legal, se ha frustrado una oportunidad para recuperar algo de la legitimidad perdida por méritos propios por la monarquía, pero cabe pensar que el riesgo sobre lo que se podría conocer compensa esa pérdida de legitimidad.

Cada día que pasa y cada hecho que se va conociendo va en descrédito de esta monarquía, como que el gasto del servicio de cámara que atiende al rey huidizo en los Emiratos Árabes corren a cargo de Patrimonio, por lo que seguimos pagando todos los españoles, sean monárquicos o no. Por lo que un cambio de forma de Estado a una República se hace cada vez más necesaria, aunque sea por una mera cuestión de higiene.


Puño en Alto

19 de enero de 2021

DIARREA MENTAL O PERSONAL CÁLCULO PREVISOR

 

Imagen del Artículo en La Libertaria Información


El chico de los recados de la Junta de Andalucía, Juan Marín, no ha querido ser menos y se ha marcado un Ayuso o un Fernández Vara, según se mire, en relación a la posibilidad de practicar esquí en Sierra Nevada o ir de caza en pleno auge de la tercera ola de la pandemia y decretado el cierre perimetral provincial en Andalucía.

Solo desde la más evidente insensatez puede entenderse que desde el ejecutivo andaluz se decrete el cierre perimetral de todas las provincias y la gran mayoría de los municipios andaluces, salvo para casos justificados graves de salud y de trabajo, y se pueda viajar desde cualquier punto de la comunidad para practicar esquí en Sierra Nevada o para participar en cacerías. Sierra Nevada está, como todos sabemos, en Granada, precisamente una de las provincias con mayor índice de contagio de la Andalucía.

Pero la cosa se torna de aureola boreal si además se solicita a la vez, y Marín lo ha pedido por activa y pasiva en los últimos días y lo sigue haciendo, un confinamiento domiciliario al gobierno central, además de adelantar el toque de queda a las 20.00 horas. Y cabe preguntarse, ¿hubiese sido un confinamiento domiciliario salvo para los practicantes de esquí y cazadores vivan donde vivan dentro de la comunidad?

Los que conocen o han sufrido a Marín, saben que algo debe haber detrás de esa medida sin sentido para favorecer de una manera tan grosera a Sierra Nevada y a la cacería y sus terratenientes.

Marín es Vicepresidente y además consejero de Turismo y eso de volver a vender relojes después de llevar 13 años en política no está en absoluto en sus cálculos y hay que ir preparando un buen colchón, por si acaso la retirada es abrupta y severa. Y en el marco de influencia de esta competencia hay muchos colchones en potencia nada desdeñables si se cuida y en eso va presuntamente su empeño.

La otra pata, la de mimar la cacería, no es más que un guiño a sus socios de la extrema derecha, para hacerles entender, que de cumplirse las encuestas y su partido o lo que quede de él, dada la huida de cargos y militantes que está sufriendo, y se confirme el sorpasso de la ultraderecha, que él es uno de los suyos para que no lo dejen tirado o en la irrelevancia política dado el caso.

No creo y, por tanto, no lo puedo afirmar, pero hay quien pretende ver que con todo esto, el conocido como “El Torrijas” está cuidando su retiro a modo de puerta giratoria o seguir como sea en política y si para tal fin tiene que hacer el ridículo en los medios de comunicación, ponerse a los pies de su jefe, Juanma Moreno, o adoptar una postura servil y sumisa ante los ultras, mintiendo, engañando o diciendo sandeces, pues se hace, porque como siempre ha manifestado por activa y por pasiva, con las cosas de comer no se juega.

Lo cierto es que Marín, sabedor de que sus posaderas de vicepresidente andaluz le puedan quedar lo que reste de legislatura, ha emprendido una desesperada tarea en busca de un micrófono donde verter su incontinencia que va degenerando en una pasmosa diarrea mental al intentar justificar lo sumamente injustificable.

Así que, para algunos todo ha sido fruto de una diarrea mental, para otros, fruto de un cálculo previsor de futuro, y para los más, ambas cosas a la vez.


Puño en Alto

14 de enero de 2021

AYUSO ES COMO MORA, MORA ES COMO AYUSO

 

No se trata de hacer un ejercicio artificial ni gratuito, simplemente es que, para pesar de los ciudadanos sanluqueños y madrileños, hay un evidente paralelismo entre la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de Sanlúcar de Barrameda, Víctor Mora. Ambos políticos representan a partidos distintos y supuestamente antagónicos, al menos en lo teórico, pero ello no evita su semejanza en el fondo y en las formas de sus actitudes y políticas.

Ni a Ayuso ni a Mora, teniendo ambos formación universitaria, se les conoce ocupación laboral ni profesional al margen de la política. A Mora, tan solo un contratito que le proporcionó el PP cuando gobernaba la ciudad antes de que se presentara a las elecciones municipales de 2007 y a Ayuso, la ocupación de llevar el twitter de Pecas, la perra de Esperanza Aguirre, cuando esta presidia la Comunidad madrileña.

Ambos profesan una muy reconocible insensibilidad social, que ni se preocupan esconder ni disimular, así como un estilo faltón en los modos y formas, y una inequívoca tendencia autoritaria. Negar la realidad y lo evidente, además de mentir de manera desvergonzada lo hacen sin despeinarse ni ruborizarse, además de hacer gala de un impensable cinismo político.

El capitalismo de amiguetes, el castigo a colectivos críticos con su gestión, la irrefrenable tendencia a privatizar los servicios públicos, la compra de voluntades dentro y fuera de la administración, el cortoplacismo, la búsqueda inmediata del rédito político en todo momento, el clientelismo político, la falta de transparencia y la utilización de medios públicos en beneficio propio son elementos que caracteriza su acción política.

La confrontación política por confrontar con otras administraciones, sobre todo para eludir su responsabilidad, su ineptitud e incompetencia, como también las propias consecuencias de su nefasta gestión caracteriza igualmente de manera evidente su labor, sin olvidar la tendencia a criminalizar al opositor político, empleándose duro e implacable con los débiles y dóciles con los poderosos.

Por otra parte, tanto Ayuso como Mora se rodean de un coro de paniguados, estómagos agradecidos arribistas e ineptos que los jalean y alaban en todo momento. Ambos utilizan su partido no como herramienta política para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos, sino como herramienta eficaz que procure su sustento económic
o personal que de otro modo no obtendrían. Y ambos han elegido a Cs como socio de gobierno a los que utilizan y se dejan utilizar como comparsa a cambio de un plato de lentejas.

En el caso de Sanlúcar, el supuesto socialista que ocupa la alcaldía le tiene cogido, con sus formas y sus políticas, el terreno al PP y en el caso de Madrid, la presidenta popular de supuesto centro derecha le tiene cogido el espacio a la extrema derecha, al declararse descaradamente seguidora y defensora de Trump, hasta el punto de imitar sus propias formas y despropósitos en todo momento.

No solo son parecidos en todo lo anteriormente referido, sino también en sus obvias limitaciones políticas como gestores y gobernantes, empeñándose continuamente en demostrar que la honestidad, honradez y ejemplaridad no son sus principales virtudes.

Estas y otras muchas semejanzas que Mora y Ayuso personalizan, no hacen más que dar razón, con algunas excepciones, a lo que se dice de forma escatológica sobre PSOE y PP, que en el caso de los referidos lamentables y prescindibles políticos se podría actualizar e igualmente personalizar, sin tener que recurrir a ninguna expresión escatológica, diciendo que para madrileños y sanluqueños, ambos son caras de la misma “devaluada” moneda.


Puño en Alto

12 de enero de 2021

EL ASALTO AL CAPITOLIO, UNA PESADILLA QUE NO CESA

Imagen de artículo en Nueva Revolución


 Era previsible que ocurriera y pasó. No era una cuestión de predecir lo que ocurrió porque las llamadas a hacerlo en los días previos se sucedieron. Lo que nadie pudo predecir es que fuera tan fácil la empresa y no porque fuese una multitud desbordante, sino más bien, por la relajación sospechosa de los que tenían que prever y tomar las medidas de seguridad que impidiera de manera efectiva lo que estaba anunciado que pasaría. Lo expreso de esta manera a riesgo de parecer un cuñado cualquiera o el mismísimo Girauta.

El asalto del Capitolio por una turba de exaltados caricaturescos y otros no tantos seguidores del todavía, aunque cada vez menos presidente de EE.UU., Trump, después que este mismo arengara a hacerlo hasta minutos antes en un mitin en las proximidades de la supuesta sede de la voluntad popular estadounidense, estaba cantado, como cantado estaba que solo se trataba de algo testimonial. Se trató de una demostración de fuerza de quienes tenían la necesidad de que se conociera la dimensión real de esa fuerza y su intacta capacidad de movilizar desde la manipulación más absoluta a una muchedumbre, así como, la propia demostración de que sus tentáculos de influencia están muy arraigados no solo en la clase política sino también en la mismísima administración americana. La prueba es que, una vez demostrada la fuerza en todas sus vertientes y se pudiese ver a través de todos los medios de comunicación del mundo, se fue diluyendo poco a poco, incluso antes de la intervención efectiva de las fuerzas de seguridad que posteriormente se convocaron.

Algo más propio de guion de película de serie B americana, dado sus estrambóticos protagonistas y personajes, incluido el propio Trump, no puede ni debe considerarse golpe de estado y si más bien un golpe de efecto, que a la postre es y será mucho más efectivo para los intereses de los inductores intelectuales del asalto al Capitolio.

Después de esta interpretación de los hechos, cabe preguntarse quién está detrás de esta demostración de fuerza y para qué necesitaban hacerlo.

Es impensable que la motivación fuese subvertir la legalidad e impedir que el Senado y Congreso americano en sesión conjunta certificase que el candidato del partido demócrata, Joe Biden, ha ganado las elecciones y, con ello, salvar el culo de Trump de todos los desmanes conocidos y por conocer que ha perpetrado durante sus cuatro años de mandato presidencial. Nadie puede pensar en la viabilidad de la iniciativa, entre otras cuestiones, porque Trump no es más que una pieza más, con su importancia relativa, pero pieza al fin al cabo y por ello desechable, una vez se confirme que ya no vale, como a buen seguro ocurrirá a partir del 20 enero y se tenga que enfrentar a las múltiples demandas judiciales que le esperan. 

El asalto al Capitolio, en su diseño y perpetración no ha sido más que un muy serio toque de atención a la nueva administración que diseñe Joe Biden, en el sentido de que se piense muy mucho el intentar revertir las políticas económicas y sociales a nivel interno y de llevar a cabo cambios drásticos en la dirección en la política exterior de Estados Unidos. Esos poderes fácticos, que no solo son locales sino también mundiales los hay por doquier, por eso no solo hay que tener mucho cuidado con esos salvadores de patrias, sino con los poderes fácticos que lo empujan y desde la sombra lo respaldan hasta que no les son útiles. Esperemos que, para ver desechar a piezas como Abascal y Ayuso, entre otras muchas, llegados el momento, esos poderes fácticos no recurran a lamentables episodios homologables a la toma del Capitolio.

Desperté de la pesadilla preguntándome quien enturbia ya mis sueños, aunque no sobresaltado y sí con una sonrisa, sonrisa que iba tornando en serio rictus de preocupación a media que iba escribiendo esta reflexión sobre la misma.


Puño en Alto

7 de enero de 2021

FALSO DILEMA

Imagen del artículo en Nueva Revolución

Sacrificar vidas para salvar la economía o salvar vidas sacrificando la economía, este es el falso dilema en el que dicen estar instalados algunos de nuestros gobernantes desde el inicio de la desescalada tras el confinamiento domiciliario.

Para ilustrar mejor esta sin razón propongo que recuerden la magistral película “Salvar al soldado Ryan” de Spilberg que narra con crudeza bélica como en plena II Guerra Mundial la misión de encontrar y traer sano a su madre a un soldado, encomendada a un pelotón de hombres que no entienden el sentido de sacrificar vidas para salvar una.

Salvar el verano o salvar las navidades han sido latiguillos que algunos gobernantes han ido soltando para justificar determinadas decisiones o inacciones, es decir, querían decir salvar la economía cueste lo que cueste. Salvar el verano costó una segunda ola de contagios y muertes y ya nadie niega que salvar las navidades va a costar una tercera ola de contagios y nuevas muertes. Y la economía, la macro y la micro, sigue estando igual o más deteriorada aún. Y si algún privilegiado soldado Ryan, muy pocos, ha podido solventar su economía, ha sido a costa del sufrimiento trágico de muchos y gracias al capitalismo de amiguetes que practican algunos y algunas gobernantes con la excusa de la pandemia.

La referida dicotomía antagónica no puede resolverse desde ninguna perspectiva ideológica, sin embargo, es patente quienes han puesto en todo momento el componente ideológico, que no ha sido otro que el neoliberal. ¿Qué no ha sido construir un inoperante hospital de pandemia cuyo coste va por más de 100 millones de euros en vez de potenciar con medios humanos y materiales los hospitales públicos existentes? ¿Qué otra cosa no ha sido si no el empeño de que se dispensase los TCR en las farmacias? ¿Qué no ha sido, más allá de la incompetencia e inoperancia, si no ralentizar la vacunación para justificar poder privatizar dicho servicio? ¿Qué no ha sido si no que una vez terminadas las fiestas, se anuncien por doquier medidas de restricciones duras debido al alarmante crecimiento de nuevos contagios?

La disyuntiva es falsa porque, entre otras cuestiones, nunca ha existido como tal y porque en ningún momento se está salvando vidas a costa del deterioro de la economía ni se está aliviando la economía sacrificando vidas, tan solo se está justificando para la privatización de servicios sanitarios públicos esenciales y evitar coste electoral. Y sigue siendo falsa porque no ha habido ningún dilema moral en ello, ni se ha pretendido encontrar alternativa alguna.

Todo estaba decidido y premeditado de antemano y aprovechando el efecto narcotizante que causa a la gente las fiestas navideñas y la cooperación inestimable de unos medios de comunicación dopados muy generosamente a la causa. Ahora, terminadas las fiestas todas las comunidades autónomas anuncian duras medidas restrictivas para evitar una tercera ola sin haberse superado la segunda.

Otra componente que hace pensar del falso dilema, es que cada cual antes de decidir tal iniciativa ha estado mirando las encuestas. Así ha pasado en Catalunya, así está pasando en Madrid y así está pasando en otras comunidades autónomas, donde el miedo a tomar una medida supuestamente impopular ha servido para que no se evitara el despropósito colectivo navideño.

En definitiva, no ha existido dilema, ni dicotomía, ni disyuntiva de ningún tipo ya sea de tipo moral, ético tan solo ha habido ideología, cálculo mediático y coste electoral, todo ello por encima de la economía y, por supuesto, de las vidas.


Puño en Alto

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