30 de noviembre de 2019

TERESA SE DA UNA HIPÓCRITA PATADA EN SU PROPIO CULO

 El más que previsible rechazo de Pablo Iglesias e Iñigo Errejón a la propuesta de Teresa Rodríguez de aglutinar en una sola candidatura a la izquierda del PSOE en Andalucía, ha originado una reacción de esta última que no ha debido ser fruto de una debida reflexión.

Rodríguez, airada, no solo por el fondo, sino también más bien por las formas, ha reaccionado culpando a la no consideración de la propuesta por una cuestión de testosteronas de ambos líderes sin reparar mínimamente en las consecuencias colaterales de dicha reacción.
Y es que ante tan gruesa acusación cabe preguntarse: ¿Cuándo se ha dado cuenta Teresa Rodríguez que en su partido, Podemos, y en la plataforma de Errejón, Más País, “pesa más la testosterona que la unidad y la responsabilidad”?

Si tenía datos al respecto antes de la propuesta, no tiene sentido que sea ahora cuando divulgue dicho comportamiento propio del machismo como causa del rechazo a su ofrecimiento. Si, al contrario, ha sido ahora tras la propuesta, cuando se ha percatado del machismo en su propia formación política y en la de Errejón, no tiene sentido que siga manteniendo la propuesta sin más.

En cualquier caso, por coherencia no debería seguir militando un minuto más en Podemos o, en su defecto, exigir la dimisión de su secretario general por traicionar un principio político-social insoslayable en Podemos y rechazar la venida de otra organización política que igualmente lo traiciona.

Todo nos hace pensar que Teresa Rodríguez queriendo dar, de manera oportunista, tanto a Iglesias como Errejón donde más les pueda doler, se ha dado una patada en su propio culo, porque siendo una feminista militante y una luchadora contra el machismo y el patriarcado, no se entiende que siga militando en una organización política, a pesar de tener el feminismo como seña de identidad, en la que las cuestiones políticas se dilucidan mediante comportamiento tan retrógrados, ni tampoco se entiende que quiera confluir con una plataforma en la que cuestiones de tanta relevancia y trascendencia política se resuelven de forma tan irresponsable muy relacionadas con algo tan masculino como el ordeno y mando.
En ambos supuestos, la líder de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, no sale bien parada y hace pensar que sabía a priori la posible respuesta a su propuesta, no reflexionó a cerca de su reacción y, llena de ganas de repartir estopa, no midió en modo alguno las consecuencias de sus manifestaciones respecto a su propia formación política, como con la que quería confluir.

No se cuestiona la viabilidad, ni la necesidad, ni la sinceridad de la propuesta de lista única a la izquierda del PSOE, solo resulta lamentable que una representante política de su talla, al ver su propuesta rechazada de manera, haya recurrido a una acusación tan irreflexiva en la que Podemos, Más País y ella misma salen señalada como hipócrita.


Puño en Alto

A LA GRESCA POR LA PASTA

 

Imagen del artículo en Nueva Revolución

Mientras Juan Marín, convertido en chico de los recados, está entretenido en blanquear día sí y día también las ocurrencias misóginas, homófobas y xenófobas de la ultraderecha andaluza para que no se enfade y dé al traste con su ansiado cargo de vicepresidente de la Junta de Andalucía y consejero de unas cuantas consejerías, incluida esa de nombre tan rimbombante de la Regeneración Política, en el seno de Cs de Andalucía y más concreto en Cádiz se ha desatado una guerra abierta con el llamado Clan de la Manzanilla, que cada vez se parece más a una banda, en el centro del ojo del huracán.

No hay comunidad autónoma ni provincia que se escape en más o menos intensidad del lio en que se encuentra el partido de la ciudadanía, que ahora más que nunca se parece a un chiringuito de chiringuitos, a un corral de pollos sin cabeza. Y Andalucía, no iba ser menos, así como, tampoco la provincia gaditana.

En la provincia de Cádiz, cuna de la que según dicen será la próxima presidenta de lo que quede de Cs y del chico de los recados, Juan Marín, se ha desatado una guerra abierta en el seno del hasta hace poco monolítico Clan de la Manzanilla. De esta manera el responsable provincial de Cs y también diputado andaluz, ya no se corta en hacer público sus diferencias con su paisano Juan Marín. Aún no le debe perdonarle que no le permitiese ser consejero y acaparara tantas responsabilidades de gobierno. Desde entonces, se ha dedicado a montar en la provincia toda una red de adeptos comprando voluntades y eliminando los apoyos del blanqueador de la ultraderecha.

Pero la pugna más llamativa la están protagonizando las primas también sanluqueñas y no precisamente sus discrepancias son de índole político o de criterios de estrategia o de propuestas o iniciativas. Sus diferencias tienen que ver exclusivamente con algo tan prosaico como es el dinero que cada uno cobra en el partido. Una a otra a voces limpia le espetó: “Claro tú dices que no porque está en la Junta ganándolo muy bien”.

Hay que recordar que Cs gobierna junto el PSOE en el Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda, al parecer contra la voluntad de Juan Marín, y medió muy mucho la precaria situación económica de algunos de los concejales de Cs que ahora ostenta responsabilidades en el gobierno local. Algunos y algunas van diciendo que se le apareció la virgen con la oportunidad del gobernar junto al PSOE y no precisamente para resolver los graves problemas económicos del Ayuntamiento y no los no menos graves problemas sociales en la ciudad. En aquellos días las primas discreparon a voces que se pudieron escuchar en calles y plazas, así como, en el mismo ayuntamiento.

Esta es la catadura moral de esta plebe que, con un discurso tan solo de manual, de que llegaban a la política para regenerarla y en muy poco tiempo están demostrando ser más de lo mismo, y su espíritu de servicio lo miden en función del dinero que ganan.

Todos y cada uno han crecido a la imagen y semejanza de Juan Marín y ahora se le están subiendo a las barbas con sus mismos principios y miserias. Entienden la política no como medio de cambiar las cosas, sino como una herramienta de solventar sus necesidades y urgencias económicas y obtener un nivel de vida que en modo alguno lograrían por sus propios medios laborales ni profesionales.

Nada bueno pueden aprender de quien se jactaba de decir que en política no iba estar más de 8 años y lleva ya desde 2007 viviendo de la política y promete encima estar hasta al menos hasta el 2026.

Y es que vender relojes no debe dar para tanto.


Puño en Alto


🔴 NOTA: Este artículo está publicado en 👉🏾 Nueva Revolución

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